Las decisiones que dejamos de tomar “por pena”

En ocasiones, nos cuesta tomar decisiones que puedan tener un impacto en otros, en especial si esas personas son muy cercanas a nosotros. Tememos herir sus sentimientos o hacerles algún daño emocional con nuestras decisiones y preferimos continuar soportando situaciones incómodas en aras de no enfrentar la situación. Lo hacemos porque naturalmente nos importa su bienestar y pensamos que es lo único o lo mejor que podemos hacer para protegerlos, ya sea porque son importantes para nosotros, o porque pensamos que están en desventaja de alguna manera.

Es bueno para la humanidad pensar en los demás y en el impacto de nuestras decisiones en las otras personas; lo que realmente cuestiono es el hecho de “sacrificar” nuestra felicidad, o sostener arreglos o relaciones incómodas e incluso insoportables por la pena que podemos causar a otras personas. A veces, enfrentar la situación y buscar una solución para que seamos felices y libres, es lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos, por las otras personas, y por la humanidad. Pues no podemos dar nuestro máximo al mundo cuando somos infelices.

A principios del 2015, uno de mis clientes más importantes, con quien llevaba trabajando cuatro años y representaba mi fuente de ingresos principal, empezó a experimentar una baja considerablemente en sus fuentes de ingresos por lo que yo también me vi impactada. Le agradezco que no tuviera pena en hacer lo que tenía que hacer en ese momento, terminar nuestra relación de negocios.

Aunque ciertamente su decisión en un principio me impactó negativamente, me hizo moverme en nuevas direcciones y generar toda una nueva base de clientes nuevos y adquirir nuevas experiencias dentro de mi negocio. Después de todo, creo que fue lo mejor que me pudo pasar. Su decisión me sacudió de la zona cómoda y me puso en aprietos, lo que me impulsó a tomar acción para salvar mi negocio y salir adelante.

De igual forma, en ocasiones también he tenido que tomar decisiones difíciles que han tenido un impacto en otros y aunque no niego que me ha costado, el tiempo me ha demostrado que ha sido lo mejor no solo para mi sino también para la otra persona. Como cuando me tocó despedir un empleado que llevaba largos meses con un muy pobre desempeño a pesar de todos los esfuerzos realizados y todas las herramientas provistas para que mejorara. La realidad es que aunque suene fuerte, despedir este empleado fue lo que mejor que pude hacer para que se moviera hacia un trabajo que verdaderamente le apasionara ya que le estaba costando tomar la decisión por sí mismo, y su desempeño de igual forma, estaba afectando negativamente el logro de los objetivos de la empresa.

He aprendido que en ocasiones son las situaciones difíciles las que ayudan a las personas a moverse, a tomar las decisiones que no se han atrevido a tomar porque realmente no se han visto en la necesidad ni la urgencia de hacerlo. A veces, se nos va la vida protegiendo a otros y nos olvidamos de nosotros, y nadie gana. Pero cuando decidimos reclamar nuestro poder, bienestar, felicidad y libertad, aunque eso requiera tener una conversación que inicialmente pueda ser incómoda, cumplimos el propósito de nuestra existencia, Ser felices. Al tomar decisiones alineadas con las necesidades y deseos de nuestro Ser, y en especial con el cumplimiento de nuestro propósito y de nuestra felicidad, el mundo entero se beneficia.

Siempre hay maneras de decidir y hacer lo que tengamos que hacer sin herir ni hacer daño a otras personas; sin embargo, no siempre podemos controlar la reacción de los demás. Habla con la verdad y deja que te guíe tu corazón. No te niegues la oportunidad de ser feliz desde este mismo instante ni tampoco les niegues a otros la oportunidad de reinventarse, crecer y hacer cambios dramáticos para su beneficio y el del mundo entero.

©Mariely Sylvette Martínez

Mariely Sylvette es coach de liderazgo, consultora y relacionista profesional.  Cuenta con una carrera de cerca de 20 años de experiencia en diversas áreas.  Ayuda a profesionales y empresarios a optimizar su liderazgo, así como sus estrategias de atracción de clientes y oportunidades de empleo o de negocio, y destrezas de comunicación y mercadeo personal.

Anuncios

Un comentario sobre “Las decisiones que dejamos de tomar “por pena”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s